CONSEJOS PARA EL PIE DEL CORREDOR.
Se recomienda a los corredores que contacten con un especialista para asesorarse sobre cómo mantener unas condiciones óptimas al realizar su actividad, y así prevenir lesiones o evitar que se vuelvan crónicas.
El pie es una estructura muy compleja a nivel anatómico, ya que está compuesta por 28 huesos, 33 articulaciones y más de 100 estructuras ligamentosas y tendinosas.
¡Toma conciencia de la importancia de su cuidado!
- Conoce tu pisada. Es imprescindible realizarse un estudio biomecánico de la marcha para conocer como es tu pisada, con ello, te guiarán sobre las necesidades de tus pies y si es preciso instaurar algún tratamiento para mejorar la biomecánica.
Recuerda que estos estudios deben realizarse en clínicas adecuadas, y con profesionales especialistas en ello como los Podólogos.
- Una zapatilla adecuada a tus condiciones. Debes tener en cuenta tu peso, los kilómetros que sueles correr y el tipo de superficie donde practicas la actividad a la hora de elegir la zapatilla.
Recuerda que no es lo mismo correr en asfalto que en el campo, donde necesitarás una suela con unos surcos más profundos para obtener un mejor agarre.
- Hacer una adaptación progresiva al calzado nuevo. Si vas a realizar alguna prueba deportiva o aumentar la intensidad de entrenamiento, no estrenes calzado ese mismo día para evitar ampollas o roces. El pie se dilata y, por tanto, aumenta su tamaño con la actividad física, al final de la zapatilla debe sobrar un centímetro.
- Los calcetines bien acomodados. Evita que presenten arrugas para eludir las temidas ampollas. Los calcetines se recomiendan de tejido técnico, que se ajusten al pie, pero no lo compriman, y que dispongan de diseño para la ventilación.
- Los cordones deben ajustarse de forma adecuada. Comprueba que el pie no se desplaza dentro tras atar los cordones, si esto ocurre pueden aparecer rozaduras, ampollas provocadas por la fricción. La zapatilla, la plantilla y el pie tienen que estar totalmente acomodados entre sí.
- Protege las zonas de fricción. Puedes usar cremas específicas para evitar la fricción o vaselina, esto te ayudará a que no aparezcan rozaduras. Úsalas en planta, dorso y dedos, y sobre todo en zonas de prominencias óseas.
- Corte recto de uñas. Nunca debes redondear los bordes hasta que estos queden ocultos por la piel, ya que pueden provocarte uñas incarnadas (onicocriptosis).
- Higiene tras el entreno. Revisa tus pies después de la práctica deportiva, lávalos y sécalos a conciencia, y desinfecta zonas donde haya lesiones o heridas para evitar consecuencias más perjudiciales por sobreinfecciones.
- Hidrata los pies todos los días antes de irte a descansar.
- Airea el calzado y las plantillas. Mantén el calzado y las plantillas (si usas) en un lugar seco y ventilado, donde no mantengan la humedad. Puedes usar polvos secantes si presentas una sudoración excesiva.
